UNA PROPUESTA DE ANÁLISIS DE NECESIDADES FORMATIVAS

A finales del año pasado, y concretamente entre el 30 Octubre y el 30 de Noviembre, colaboré con la EFIAP de Murcia en un proyecto intenso y gratificante a la vez.

El que fuera su director hasta hace unos meses, el amigo Paco Saavedra, me encargó, bajo el paraguas de una acción formativa, que ayudara a la Agencia Tributaria de la Región de Murcia (ATRM) a elaborar y poner en marcha un plan de formación para sus empleados.

Tras reunión de trabajo con responsables de la EFIAP y de la ATRM y posteriores contactos por correo electrónico, telefónicos, etc., se acordó preparar una acción formativa en la que participarían profesionales de la Agencia Tributaria, completándose el grupo con algún técnico de la Escuela y gestores/as de formación del Servicio Murciano de Salud.

La propuesta entendíamos que debía huir del formato de una actividad formativa clásica, en el sentido de impartir lecciones teóricas y supuestos prácticos sobre gestión de la formación por parte de un profesor experto. Muy al contrario, lo que se pretendía era apoyar y facilitar el aprendizaje mediante un proceso de formación-acción, es decir, desde la perspectiva pedagógica de “aprender haciendo”. Por tanto se trabajaría sobre situaciones reales y simuladas para ir elaborando herramientas necesarias para obtener un plan de formación. El resultado habría de ser el que decidieran los propios profesionales participantes en la actividad, entendiendo que eran quienes tenían que gestionarlo y los protagonistas de los procesos que se pusieran en marcha y del aprendizaje que desearan obtener.

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Imagen 1: Esquema que utiliza la EFIAP para determinar qué solución metodológica corresponde según sea la necesidad detectada

Desde esta perspectiva, la EFIAP entendió que estábamos ante una acción formativa encuadrable en su Programa de Innovación Orientada a Proyectos, que combina características propias del Aprendizaje basado en Proyectos (ABP), con otras más propias del trabajo colaborativo de las comunidades de práctica y aprendizaje (CoPs). Los pormenores de esta metodología están descritos en el segundo capítulo del entregable.

Así nace esta actividad a la que denominamos “cómo gestionar la formación corporativa”, y que, dadas las fechas, disponibilidad de recursos, agenda de los profesionales directamente implicados, etc., se acordó subdividir en dos partes. La primera, de la que estamos dando cuenta, en la que se abordó el diagnóstico de necesidades formativas y otra posterior (se está programando en estas fechas) para la elaboración del plan de formación y trabajar sobre la gestión de cursos y proceso de evaluación.

Metodológicamente se estructuró en dos sesiones presenciales, al principio y al final, en las que establecer el itinerario, realizar trabajos prácticos y también alguna reflexión conceptual por mi parte. Entre una y otra sesión presencial, se trabajó en red, utilizando un espacio de la plataforma Moodle de la Fundación para la Formación e Investigación Sanitaria (FFIS) que nos fue facilitado, y también mediante otros instrumentos abiertos de la red: Drive, Formularios google o similares, sin descartar las reuniones de grupo presenciales si la proximidad de los puestos de trabajo de los implicados así lo aconsejaba; todo ello para ir avanzando en las tareas encomendadas. Los participantes podrían también hacer búsquedas en la red para conocer (y utilizar en su caso) recursos disponibles de otros organismos de formación públicos.

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Imagen 2: Portada del documento final

Los participantes también adquirieron el compromiso de elaborar un documento final que recogiera todos los aspectos de la experiencia y que ponemos a vuestra disposición. Os invito a que os lo descarguéis y lo leáis, pues creo que quedan fielmente recogidos no solo una parte importante de los resultados, sino también el camino andado para llegar a ellos.

Las claves del resultado de la experiencia:

Importancia del liderazgo. Cada día estoy más convencido de la importancia de un buen liderazgo comprometido para que un proyecto salga adelante. En este caso, uno de los directivos de más rango de la ATRM participó activamente en las sesiones, en el trabajo de grupos, en los foros virtuales y en la propia redacción del entregable. En los momentos de más «silencio grupal»se preocupó y asumió iniciativas para que el proyecto no se detuviera. Creo sinceramente que aquí estuvo una de las claves del éxito

El trabajo en grupos pequeños. La hoja de ruta establecida (ver punto 3.2 de la publicación) entre ambas sesiones presenciales, se basaba en trabajo de campo llevado a cabo en torno a las 3 perspectivas del análisis de necesidades: las estratégicas (organización), el desempeño profesional (ligadas al puesto de trabajo) y las aspiraciones personales y profesionales (de las personas). Tuvieron que analizar documentos, diseñar formularios, hacer entrevistas. Fue sin duda la tarea que más aprendizaje propició y la que les hizo sentir (creo) protagonistas del propio proceso. El resultado final fue ante todo el fruto del trabajo colaborativo de estos 3 grupos. 

La información obtenida sobre la organización. De las tareas que realizaron los distintos grupos, y como era previsible, salió mucha más información y muy válida de la ATRM. De alguna forma, este proyecto les ha servido, a los dirigentes de la Agencia para obtener una foto nítida de la organización que a buen seguro aprovecharán para actuar. Por ejemplo, el grupo que trabajó sobre las necesidades estratégicas, realizó un DAFO (ver documento) que, obviamente va más allá de las cuestiones formativas. Lo mismo podemos decir de las entrevistas a personas clave o de los formularios al conjunto de profesionales de la organización que hicieron los otros grupos. Con todo ello, puede diseñarse una interesante hoja de ruta para implementar acciones tendentes a la cohesión y compromiso de los empleados que prestan servicio en la ATRM y en definitiva a conformar su cultura corporativa.

El compromiso de los participantes con el proyecto. Desde el principio hemos intentado ayudar a que los participantes sintieran el proyecto como suyo, tomaran conciencia de que se trataba de un trabajo de ellos, para ellos; que los resultados finales serían los que el grupo determinase. Creo que se han sentido protagonistas en el cumplimiento de sus objetivos, con un fuerte compromiso y altos niveles de autogestión. Ello demuestra que, en esencia, somos colaborativos, y quizá los fracasos de participación, cuando los hay, tienen mucho que ver con que no se sientan «propietarios» de su trabajo. Como dice Manel Muntada, hay tres rasgos que conforman la esencia del trabajo colaborativo: voluntariedad, propiedad y autonomía.

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Imagen 3: tomando decisiones en sesión presencial

En definitiva, acepté este encargo por compromiso con Paco, y he obtenido, de vuelta, un gran regalo por todo lo que he aprendido en el desarrollo de este proyecto. ¡¡Muchas gracias!!

ALGUNOS FACTORES QUE INCIDEN EN EL ÉXITO DE UNA COP

Tengo la sensación de que cada vez son más las entidades de formación del sector público que en su oferta están incluyendo actividades directamente relacionadas con el aprendizaje y trabajo colaborativos: comunidades de aprendizaje, comunidades de práctica, grupos de trabajo….. sin duda animadas por los éxitos en sus resultados de los pioneros en esta cuestión, que no son otros que los impulsores del Programa Compartim liderados por Jesús Martínez desde el Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada, del departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya.

En algunos de estos nuevos proyectos de CoP del ámbito público, unos ya en marcha, otros en fase de preparación, he tenido ocasión de participar, al menos indirectamente, lo que me motiva a escribir este post.

Y por otra parte, el cariñoso post que me dedicó recientemente el amigo Jesús Martínez, en el que habla de la “Vía Latorre” a las CoP, me obliga, por alusiones, a esta reflexión sobre aquellos factores críticos relacionados con el éxito/fracaso de las CoP, al menos en nuestro modelo (si es que tiene razón Jesús y existe tal vía)

¿Cuáles serían pues esos factores? (El orden en que los presentamos no presupone prioridad de uno sobre otro)

  1. Cohesión grupal

Para que un grupo funcione (y las CoP no son una excepción), es necesario que haya un buen grado de cohesión grupal. Por lo tanto, es interesante prever actividades que faciliten esta cohesión; las sesiones presenciales pueden jugar un buen papel en ello. Comer juntos por ejemplo. Nosotros siempre aconsejamos que, a la hora de poner en marcha una CoP en una organización, busquemos a aquellos grupos semiconstituidos, con algún interés común, que ya estén “haciendo ruido”. En la medida que ya estén medianamente cohesionados, la garantía de éxito es mucho mayor, y es que el hecho de que cada uno encuentre su papel en el grupo, adopte un determinado rol, genere empatía con el resto, se sienta a gusto, etc… es imprescindible, y previo, para que se pueda ir avanzando y construyendo conocimiento colaborativo

  1. La importancia de las sesiones presenciales

Una de las características de las comunidades de aprendizaje, es que habitualmente combinan sesiones presenciales con trabajo en red. Hoy las tecnologías nos permiten estar conectados en tiempo real sin importancia del lugar desde el que lo hagamos, trabajar en el mismo documento varias personas a la vez, compartir fuentes de información de todo el mundo, etc., desde nuestra mesa de trabajo, o incluso desde el sofá de nuestra casa.

Sin embargo, es muy importante tanto para la cohesión que nombrábamos antes, como para el funcionamiento de la CoP en general, que se programen sesiones presenciales en las que debatir cara a cara sobre aspectos más farragosos o en los que haya menos acuerdo, que tengamos ocasión de “tocarnos”, mirarnos a los ojos cuando hablamos. Estas sesiones presenciales fomentan la participación y hacen también la función de inyecciones de motivación.

En todas nuestras Cops, sin excepción, a la hora de valorarlas, los participantes siempre han coincidido en la petición de aumentar el número de sesiones presenciales. Por lo tanto, es recomendable programarlas y motivar a los participantes para que no falten a ninguna de ellas.

En cuanto a cómo espaciarlas, depende del calendario total, pero siempre hemos intentado que entre una y otra, medie un espacio de entre 4 y 6 semanas.

Las propias sesiones presenciales, además, facilitan la participación on line. Generan una especial motivación, de tal manera que (así lo hemos observado) aumentan las interacciones en la plataforma virtual de la CoP justo en los períodos anteriores y posteriores a cada sesión presencial.

  1. Calendario acordado de antemano

Es muy interesante que en la primera sesión, en el “momento cero” de la comunidad (utilizo la expresión muy acertada de Manel Muntada), se acuerde un calendario cerrado; es necesario establecer fecha de finalización, de celebración de las sesiones presenciales, y adquirir compromisos individuales y grupales respecto a los hitos más importantes de la comunidad.

Tener un calendario fijado, en muchas ocasiones, funciona como una especie de “espada de Damocles”, que nos recuerda las tareas que tenemos pendientes, los compromisos adquiridos con el grupo, los plazos de entrega de resultados parciales, etc.

  1. Elección de herramientas virtuales de trabajo

La comunidad debe acordar con qué herramientas va a trabajar, teniendo en cuenta que, por una parte es necesario un lugar en el que ir construyendo el conocimiento y reflejando los avances, y también que necesita tener una comunicación fluida entre presencial y presencial.

Las mejores herramientas, son aquellas en las que los participantes se sientan más cómodos trabajando. En nuestro caso hemos visto que, más allá de lo que le ofrecemos a cada grupo: espacio en Moodle, Wiki, foros, etc., han trabajado y se han comunicado con aquellas en las que más cómodos se han sentido. Ha habido casos en los que la comunicación por excelencia se ha dado a través de un grupo de WhatsApp. Otros más tradicionales, con correo electrónico creando un grupo ad hoc. También hemos tenido CoP que han utilizado grupos privados en redes sociales….; felizmente el mercado es amplio y gratuito.

No obstante, no debemos olvidar que lo importante es que la comunicación fluya, y que vayamos dando pasos hacia el objetivo que nos hayamos planteado, y que por tanto, la función de la tecnología es apoyar y facilitar esta construcción colaborativa de conocimiento

  1. El entregable

El entregable, el producto final, es algo básico para garantizar el éxito de la CoP. Es el producto que se va a ir construyendo entre todos, fruto del trabajo colaborativo. Es importante que todos los miembros de la CoP se sientan partícipes y reconocidos en él, por lo que hay que definir sus características (el marco), lo antes posible.

El producto obtenido es obra de todos, por lo que al comprometerse con él, cada participante lo está haciendo también con sus compañeros/as de la comunidad.

También es importante que, tenga el formato que tenga, y con independencia del contenido final (guía, libro blanco, esquemas procedimentales….) se adquiera el compromiso de difundirlo posteriormente entre el colectivo de profesionales directa e indirectamente relacionados con la materia sobre la que se haya trabajado. Hay que ser generosos, pues esta es una de las virtudes del trabajo colaborativo en general y de las CoP en particular

  1. El moderador

Para nosotros, esta figura es trascendental. Estamos convencidos además de que el resultado final de la CoP, en una parte bastante importante, está directamente relacionado con la elección del moderador.

Cuando lo intentamos definir, le asignamos tres competencias básicas:

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  • Cierto grado de expertez en la materia/disciplina sobre la que va a versar la comunidad.
  • Habilidades en el manejo de herramientas virtuales, en especial en las que se hayan elegido para trabajar
  • Conocimiento y experiencia en dinámica grupal, de tal manera que sea capaz de moderar, ayudar a avanzar, parar, recopilar, etc.

No se trata de un orden prioritario, sino que las 3 son de importancia equivalente. Ojo, que no reivindico que el moderador haya de ser el líder de la comunidad, para nada. El liderazgo lo tienen y comparten los participantes, pero sí ha de ser capaz de acompañar al grupo hacia su meta, cuidando el mantenimiento de la cohesión.

Seguro que hay muchos otros factores directamente relacionados con el éxito de las comunidades de aprendizaje y/o de prácticas, pero de acuerdo con nuestra experiencia, los señalados anteriormente son algunos de los que hay que tener muy en cuenta.

Aprender en la máquina del café: mi aportación al #CNIS2016

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Los pasados días 2 y 3 de Marzo, en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (Casa de la Moneda), tuvo lugar la VI Edición del CNIS , bajo el lema «Transformación digital al servicio de las personas».

Se trata de un congreso anual que, en su origen, se dedicada a temas tecnológicos relacionados con el sector público (Interoperabilidad y Seguridad), y que, sin cambiar sus siglas, se ha «reciclado» en Congreso Nacional de Innovación y Servicios Públicos, lo que ha ayudado, sin duda, a ampliar su campo de acción, aunque siempre centrado en el ámbito público.

Solo alguien como Miguel A. de Bas, su director, es capaz de concitar la presencia de tantas y tan variadas organizaciones públicas y privadas cuyo objeto de trabajo es el servicio público, y de más de 700 profesionales (este año se cerró la inscripción por aforo completo) empeñados en innovar y mejorar la administración pública de nuestro país. Vaya por lo tanto mi sincera felicitación por tal logro.

No pude estar en el congreso mas que el segundo día, en el que participé como ponente en la mesa «La formación como palanca estratégica de transformación hacia la sociedad digital».

Moderada por Inmaculada Sánchez Ramos, responsable de formación de la agencia para la administración digital de la Comunidad de Madrid, en la que fue también ponente, participamos Manuel Arenilla, director del INAP y yo. La propia moderadora, ha dejado un resumen estupendo de lo aportado por cada uno bajo el título «Del empleado público tradicional al empleado público 2020»

Me tocó hablar el último, y como suele ocurrir en estas ocasiones, me quedé sin tiempo, no tanto porque los demás hubieran ocupado más de lo habitual, sino por el propio retraso acumulado a esas horas de la tarde. Por lo tanto, de los 15 minutos inicialmente previstos, me dejaron apenas la mitad. Ello me sirve de excusa para intentar contaros, muy brevemente, mi línea argumental de lo que pretendía decir (Lo dicho ya lo tenéis en el video anterior) 😉

Creo que no descubro nada nuevo si afirmo que, en el tema formativo (no sólo de empleados públicos), estamos ante un cambio de paradigma. La manera de aprender está cambiando (ha cambiado) ostensiblemente. Y no lo digo tanto por la incorporación de las nuevas tecnologías que propician el aprendizaje on line, sino sobre todo por el propio concepto. El conocimiento, o mejor, la información que lo propicia, ya no está encerrada en libros, ni en la cabeza del profesor sabio; muy al contrario, está dispersa en múltiples lugares, a los que podemos acceder en tiempo real gracias a las herramientas de las que disponemos, y de la redes de profesionales de las que formamos parte.

Si se está de acuerdo en que prácticamente el 90% de lo que sabemos lo hemos adquirido vía aprendizaje informal, y sólo el 10% a través de metodologías formales, los gestores de formación de las organizaciones (públicas y privadas) no podemos seguir invirtiendo la totalidad de nuestros recursos en los «aprendizajes formales».

Desde esta perspectiva, propongo cuatro iniciativas a las organizaciones para facilitar el aprendizaje de sus empleados:

Impulsar el aprendizaje en el puesto de trabajo

Todos nosotros hemos desarrollado nuestras competencias profesionales a partir de la experiencia que hemos ido adquiriendo en nuestros respectivos puestos de trabajo. Hemos ido resolviendo el día a día y a la vez aprendiendo y sistematizando las soluciones a los problemas cotidianos.

En esta línea, es importante que pongamos en valor la figura de los tutores; articulemos fórmulas para aprovechar el conocimiento y experiencias adquiridos por éstos, en beneficio de los empleados más jóvenes e inexpertos.

Si estamos convencidos de que no hay otra manera de aprender que no sea el «aprender haciendo» una forma de impulsar el aprendizaje en el puesto de trabajo, es propiciar los ensayos y las simulaciones. Antes, o más allá de la parte de aprendizaje conceptual, posibilitemos que los nuevos «aprendices» tengan ocasión de observar a otros y ponerles en la tesitura de solucionar problemas. Pensemos en cómo aprendemos a ir en bicicleta, a nadar, a cocinar, etc. …. De la misma forma, desde la práctica, serán más consistentes también los aprendizajes sobre como articular un expediente administrativo, resolver una subvención u otorgar una licencia de obras.

Y de esto que decimos, ya comienza a haber experiencias: el Instituto Andaluz de Administración Pública lleva 7 años desarrollando un atractivo programa de «Mentores y Telémacos» a través del que los directivos senior, tutelan a los junior. Por otro lado, las «estancias formativas» de la Escuela de Formación e Innovación de la Administración Pública de la Región de Murcia, ejemplifican estas maneras de aprender en el puesto de trabajo

Facilitar el aprendizaje social

Cuando nos enfrentamos a un problema y no encontramos la solución, buscamos a quien la tiene (o que al menos creemos que la tiene), es decir, preguntamos.

Se dice que el aprendizaje social (aprender de y con los otros) constituye al menos el 20% de nuestro bagaje. Si esto es así, debemos facilitarlo en el entorno de nuestras organizaciones.

En este cambio de paradigma de la formación al aprendizaje, los gestores de formación debemos preocuparnos más por generar espacios de encuentro entre los profesionales que faciliten la conversación, que de programar cursos tradicionales al uso.

En alguna ocasión me habréis oído decir que, para fomentar el aprendizaje, los directivos de las organizaciones han de preocuparse por instalar muchas máquinas de café en los lugares de trabajo….. y no precisamente para que aumente el consumo de cafeína….

Las comunidades de práctica y/o de aprendizaje, son un ejemplo claro de aprendizaje colaborativo. En aquellos casos de profesionales muy cualificados, la manera de aprender por excelencia la encontraran debatiendo con sus iguales, sacando a la luz su saber hacer y generando productos (soluciones) útiles para su organización.

Felizmente, en el ámbito público hay ya dilatada experiencia sobre las mismas. En la Consellería de Justicia de la Generalitat de Catalunya, con el programa Compartim, fueron pioneros. Las experiencias del Instituto Asturiano de Administración Pública, y de la Agencia Catalana de Salud Pública son dignas de tener en cuenta, y las nuestras, las del departamento de formación de la diputación de Alicante, también, creo, aportan luz en este mundo del aprendizaje de los empleados públicos.

Conversar, conversar, conversar…., esa es la clave

Gestionar el conocimiento

Las propias organizaciones desconocen el conocimiento que hay dentro de ellas. En la mayoría de las ocasiones buscamos fuera las soluciones que casi con toda seguridad habríamos encontrado dentro si hubiéramos investigado lo suficiente.

Aquellas organizaciones que han articulado fórmulas para preguntar a sus propios empleados acerca de cómo solucionar determinados problemas, han hallado la solución eficaz y además a coste cero. Por otra parte, las empresas de más éxito, suelen coincidir con aquellas que más tienen en cuenta el parecer de sus empleados y que incluso planifican espacios y tiempos (volvemos a las máquinas del café) para la creatividad y la generación de ideas. Y ¿por qué no podemos hacer algo parecido en la administración pública?.

Un estudio reciente sobre la función pública vasca, nos pone sobre aviso de un problema de gestión del conocimiento que debemos abordar más pronto que tarde, sobre todo si tenemos en cuenta que las pirámides de población de todas las administraciones públicas son semejantes. Os dejo un par de datos de ese estudio para la reflexión: la edad media de los empleados públicos está en los 51 años (54 si tenemos en cuenta sólo a los funcionarios). En los próximos 15 años, se jubilan más de los dos tercios de éstos, y en ese mismo período se jubilarán el 78,09% de los que ocupan algún puesto de jefatura. Y el problema no es que se jubilen (nos jubilemos)…¡¡faltaría más!!. El problema es irse sin dejar aquí el conocimiento y la experiencia acumulados. Corremos pues el riesgo de que se descapitalicen, desde el punto de vista del conocimiento, nuestras instituciones públicas. No hace mucho, el amigo Jesús Martínez se hacía eco de este mismo problema en un magnífico post que os recomiendo

Urge pues que pongamos en marcha programas de gestión del conocimiento, e iniciativas como algunas de las apuntadas anteriormente. En nuestro caso, con el proyecto Disraeli, del que seguro que habéis oído hablar, intentamos poner un granito de arena en la solución de problemas de este tipo

Potenciar el autoaprendizaje

Cada uno de nosotros decidimos qué aprender, y además cuándo y cómo hacerlo. En el aprendizaje, cada día somos más autónomos. Somos los protagonistas de nuestros propios procesos de aprendizaje, no lo olvidemos.

Si a la hora de enfrentarme a un problema para el que no encuentro solución, llego a la conclusión de que he de aprender algo nuevo, no me sirve que el gestor de formación de mi organización me derive al «curso reglado» en el que se aborde esa materia. Seguramente necesitaré la solución mucho antes, y en consecuencia, me pondré a investigar sobre ello.

Lo que ahora nos piden nuestros empleados a los responsables de formación de nuestras organizaciones, es que les ayudemos, y les facilitemos esa búsqueda, esa investigación; adquiere pues un nuevo sentido, trabajar en repositorios de contenidos, reutilizando los materiales utilizados en otras metodologías, o generando productos nuevos, aprovechando las nuevas tecnologías. También «curando contenidos» obtenidos a través de las redes.

Facilita más el aprendizaje de una herramienta informática un videotutorial de 10 minutos, que todo un curso de 30 horas lectivas, en el que, casi seguro, si encontramos la solución a lo que buscamos, será fuera del aula (otra vez la máquina del café ;-))

En esta cuestión también tenemos ya algún referente. A bote pronto, me viene a la mente el banco de conocimiento del INAP, y de manera más humilde, nuestro intento con el proyecto «Las 10 cosas que deberías saber para …»

En esta sociedad del conocimiento, en este cambio de paradigma formativo, el aprendizaje pasa por ejercitarnos en las «tres ces»: conversar, curar y cocrear….

Os dejo a continuación la presentación utilizada:

DOS NUEVOS PREMIOS

De nuevo, el BOE del pasado día 14 de Enero, hacía públicos los dos premios recibidos por este departamento de formación en la V edición de los premios a la calidad en la formación para el empleo de las administraciones públicas que anualmente convoca el INAP.

Estas convocatorias establecen tres categorías (material didáctico, innovación didáctica y mejores actuaciones en la gestión), y se dirigen a los distintos promotores de formación del ámbito público. En otros post ya hemos explicado la mecánica del funcionamiento de estos premios. También en la web del INAP pueden consultarse las convocatorias, jurados, entidades ganadoras cada año, etc.

En la última convocatoria, hemos presentado (y ganado) candidaturas a dos de las categorías. Os cuento un poco de cada uno de los proyectos premiados:

1. Materiales didácticos.

En esta categoría, el premio ha sido para los materiales del curso on line «Actuación de la policía ante la violencia intrafamiliar». Se trata de un curso elaborado con recursos internos, dentro de la línea de trabajo abierta en el departamento consistente en ir desarrollando con medios propios alguna acción formativa cada año.

Esta acción formativa está dirigida a policías locales de los ayuntamientos de la provincia, adscritos a unidades de violencia doméstica y de género y a aquellos otros de plantillas que aun no teniendo unidades específicas para ello, deben asumir la instrucción de las mismas.

El curso tiene 25 horas lectivas, de las cuales, un total de 20 se cursan on line y el resto (5 horas) en dos sesiones presenciales de 2,5 horas, una al principio y la otra a la tercera semana del comienzo.

Entre los años 2014 y 2015 se han llevado a cabo un total de 3 ediciones, y las evaluaciones son muy positivas. La media de satisfacción global es de 3,68 sobre 4, con la particularidad que, tanto este item como el resto, han ido evolucionando de manera creciente, de tal forma que la 3ª edición ha sido más satisfactoria que la 2ª y ésta a su vez, más que la 1ª. La valoración media que los alumnos hacen del tutor es de 3,86 sobre 4, índice que en la última edición alcanza el 3,97.

El diseño de este curso es fruto de un trabajo conjunto entre José Sánchez Martí y Pedro E. Saiz Pertusa. El primero de ellos, agente de la policía local es el responsable de los contenidos y a la vez tutor del curso. Sánchez Martí colabora con este departamento desde hace ya bastantes años y su rigurosidad y buen hacer ya ha sido reconocido en otras ocasiones. De hecho, hace una década, este departamento fue ganador en estos mismos premios por los materiales del curso «Cálculo de velocidades en accidentes de tráfico», cuya autoría es también de este policía local, que más recientemente también fue galardonado por otro trabajo científico.

Pedro E. Saiz, a su vez, es el responsable tecnológico del departamento de formación. Desde su responsabilidad se encarga de la coordinación de la formación on line y mantenimiento de la plataforma Moodle departamental. Ha sido el encargado de dar forma a estos materiales y de elaborar las guías didácticas de alumnos y tutor, así como de las propuestas prácticas de las que consta el material. También se responsabilizó de la elaboración de la memoria presentada a la convocatoria de este premio. Me atrevo a decir que tenemos en Pedro a un gran especialista en el diseño de cursos on line.

2. Innovación didáctica


En esta ocasión el proyecto premiado ha sido la comunidad de aprendizaje «CoP: el community manager en la Diputación de Alicante», conformada por los/as responsables de las cuentas abiertas por diversos departamentos de esta Diputación en diferente redes sociales, mayoritariamente Facebook y Twitter.

La carga lectiva de esta comunidad de aprendizaje fue de 40 horas, de las cuales 12 tuvieron carácter presencial (4 sesiones de 3 horas cada una) y el resto (28) virtuales, utilizando un grupo cerrado de Facebook, un blog en WordPress y una carpeta compartida en DropBox, entre otras herramientas 2.0, y se desarrolló en el último trimestre del año 2014.

La realización de esta comunidad de aprendizaje, desde nuestro punto de vista, ha incidido muy directamente en el impulso de la comunicación 2.0 por parte de esta Diputación, poniendo en común la manera de gestionar las redes y facilitando la cohesión del grupo de communitys que se encargan de ello.

El resultado tangible, no obstante, ha sido el documento «El community manager en la Diputación de Alicante» que contiene tanto la guía revisada del uso de las redes sociales en esta Institución, como el modelo de plan de contenidos para ser utilizado como base por cada departamento. Como no podía ser de otra manera, este producto se ha puesto a disposición de todo el personal interesado.

La coordinación de esta CoP ha corrido a cargo de Mayte Vañó, especialista en social media y también profesora de nuestros cursos sobre redes sociales. Mayte fue la autora también de la primera guía que fue la base sobre la que la comunidad trabajó posteriormente revisándola y haciéndola suya, y queremos felicitarle desde aquí, otra vez, por el gran trabajo realizado que está sirviendo además como referente para la puesta en marcha de la estrategia de actuación en redes sociales por parte de otras instituciones públicas.

Así lo prueba también el grado de satisfacción obtenido por los participantes, que arroja una media de satisfacción global de 3,77 sobre 4, alcanzando el pleno, es decir, 4 sobre 4, cuando se evalúa la labor de la tutora-moderadora.

No querría finalizar este post sin felicitar a los otros ganadores de esta misma convocatoria, con quienes compartimos podio, y que han presentado proyectos que me parecen muy sugerentes y que espero poder conocer a fondo. Me refiero a la Diputación de Barcelona, Ayuntamiento de Sant Boi (obsérvese que a la administración local han venido 5 de los 9 reconocimientos otorgados), Instituto Andaluz de Administración Pública, FETE-UGT, EFIAP de Murcia y Servicio Público de Empleo Estatal

Nota: esta entrada se ha publicado también en el blog del departamento de formación de la Diputación de Alicante

COMUNIDADES DE APRENDIZAJE EN ADMINISTRACIÓN PÚBLICA: BENEFICIOS Y DIFICULTADES

En varias ocasiones que he tenido intervenciones públicas explicando nuestro modelo de comunidades de aprendizaje, y sobre todo las últimas veces, se me ha preguntado tanto por los beneficios que esta faceta formativa aporta, cuanto por las dificultades que venimos encontrando en su desarrollo. Ello me ha hecho reflexionar sobre el asunto, pensar sobre las claves del éxito de algunas y también sobre aquellas otras cuyos resultados han sido más discretos.

Seguro que hay más beneficios y también más dificultades, pero os apunto los que identifico a partir de nuestra experiencia

¿Qué beneficios aportan las comunidades de práctica a la Administración Pública?

Diría que se obtienen de las CoP, al menos, 3 tipos de beneficios, tanto para las personas que han trabajado en ellas como para sus organizaciones de pertenencia:

. Aprendizaje: o quizá mejor, aprendizajes….. Aprenden sobre la materia objeto de la CoP; a lo largo de los debates y como fruto de la interacción, van incorporando, sin duda, nuevos conocimientos a su bagaje. Pero aprenden también habilidades: a escuchar, a debatir, a trabajar en equipo, a sintetizar, a negociar, a comunicar …… Y todavía habría un tercer aprendizaje, relacionado con el desarrollo de sus capacidades digitales, en la medida que han tenido que moverse por la red, buscar, filtrar, clasificar y curar información, utilizar distintas herramientas de trabajo colaborativo: wikis, google drive, o de compartir e iterrelacionar: dropbox, skype, hangout … escribir en blogs, moverse en la plataforma Moodle, etc.

. Productos: una de las características de nuestras comunidades de aprendizaje es que se comprometen, a lo largo de la misma, a realizar un “entregable” (en el formato que sea), entendido como producto final y resultado del compromiso conjunto que adquirieron cuando se configuraron como comunidad y se plantearon el objetivo de la misma.

Estos productos, además, se comparten luego con el resto de los profesionales de los ayuntamientos de la provincia y se cuelgan en Internet para que puedan ser consultados y descargados libremente por quienes pudieran estar interesados en la materia de que se trate.

Nos vamos dotando, pues, de textos, guías, portales, manuales de diversas disciplinas, muy útiles para la organización y para el autoaprendizaje de otros empleados

. Creación de redes: aunque la CoP tiene un periodo “formal” de vida, nuestra experiencia nos demuestra que –en la práctica totalidad de casos- los miembros de la comunidad siguen conectados, bien para trabajar en otro tema, para profundizar en el mismo o incluso simplemente para relacionarse de manera virtual y también presencial para otras cuestiones. En todo caso, como digo, queda establecida una red a la que la organización puede acudir en un momento dado para encargar algún trabajo, o la propia red, en la medida que está viva, puede proponer nuevas reflexiones sobre cualquier temática

¿Cuáles son las dificultades a las que se enfrenta la Administración Pública para trabajar en comunidades de práctica?

En cuanto a las dificultades, en general, para trabajar con esta metodología, señalaría algunas que me vienen a bote pronto:

– Participación: entre sesión presencial y sesión presencial, cuando hay que trabajar on line, hay una parte del grupo que se relaja, y se cumple lo que los estudiosos del tema nos dicen respecto a la tipología participativa habitual. Se dan tres perfiles, a saber: el núcleo duro (siempre disponible) compuesto por no más de 3 o 4 personas muy proactivas, un primer círculo concéntrico conformado por los reactivos (hacen si se le pide directamente), y los periféricos, que suelen ser meros «voyeur«.

Cuando el resultado final está totalmente vinculado al trabajo colectivo, éste se resiente si hay falta de participación

– Falta de cultura 2.0: habitualmente identificamos formación y aprendizaje con un modelo demasiado habitual, consistente en que uno habla y muchos escuchan (en el mejor de los casos), por lo que, culturalmente, a veces, cuesta aceptar que en las CoP, el papel activo no lo tiene el profesor, sino el participante, cuestión, por otra parte, que intentamos trasladar a toda la formación.

En este sentido, los empleados en general son más reticentes a inscribirse en una comunidad que en un curso “formal”.

Por otra parte, sigue pesando mucho la identificación de comunidad, grupo de trabajo, formación, etc. con “presencialidad”. Sigue siendo una dificultad el desconocimiento del uso de herramientas digitales imprescindibles, o incluso usar para cosas serias y que tienen que ver con el trabajo, redes a las que se identifica más con el ocio

– Grado de «expertez» de los participantes: cuando hablo de nuestras comunidades de aprendizaje, y también cuando he escrito sobre ellas se suele suscitar la pregunta: ¿Cabemos todos en una CoP?; mi contestación es que no. Creo que esta metodología de trabajo y de aprendizaje tiene mucho más sentido y mejores resultados si quienes participan en ellas son expertos en sus respectivas materias; en esa línea, quien tiene gran experiencia en su puesto de trabajo, aporta (y recibe) más que alguien que es nuevo en la organización o que acaba de aterrizar en un nuevo puesto.

¿Qué opinas? ¿Qué beneficios y dificultades añadirías?

INNOVANDO EN FORMACIÓN PÚBLICA

innovacion_públicaEl departamento de formación de la diputación de Alicante, inició a finales de 2009 un proceso de reflexión estratégica para determinar cómo abordar el futuro del servicio de formación que se presta desde el mismo a los empleados públicos de los ayuntamientos de la provincia y de la propia diputación y sus organismos autónomos.

Internet en general y la web 2.0 en particular han modificado radicalmente los sistemas de acceso a la información y las maneras de convertirla en conocimiento, no solo por su vertiente tecnológica sino también por la componente colaborativa que se ha puesto en valor.

En esa reflexión estratégica a la que me refiero, vimos que los modelos tradicionales de enseñanza aprendizaje que estábamos ofreciendo, devenían en obsoletos a velocidad de vértigo. Ya no nos servía el “profesor sabio”, depositario del conocimiento que lo transmite al “alumno ignorante”. Nuestra capacidad de resolver con éxito las cuestiones laborales que se suscitan a diario en nuestros respectivos puestos de trabajo, dependen del aprendizaje experiencial y social en su mayor parte, suponiendo el formal una mínima expresión del mismo.

En esta tesitura, nace nuestro proyecto Formación 2.0 (premio AEVAL a la gestión del conocimiento en la convocatoria 2011), cuya hoja de ruta nos dirige hacia la puesta en marcha de actividades formativas con formatos innovadores tendentes a remotivar a nuestros empleados públicos y a potenciar y poner en valor su conocimiento particular y organizacional. Esto, unido a nuestra manera de entender la innovación como uno de los valores del departamento, nos ha llevado a poner en marcha distintas experiencias innovadoras que, de manera resumida, señalamos a continuación:

Jornadas de Networking

networkingPretendemos, con ellas, poner en valor el conocimiento y la experiencia de los técnicos informáticos de nuestros municipios, de manera que puedan debatir y encontrar soluciones viables y eficientes a los problemas que se les plantean de forma cotidiana.

Hasta el día de hoy, se han realizado 17 jornadas de medio día de duración, en las que se proponen una o varias soluciones, presentadas por un técnico informático de un ayuntamiento o de una empresa del ramo, y en la que primamos espacios para la conversación, clave del networking.

Pedro Saiz es el alma mater de este proyecto y la selección de las temáticas que se tratan se deciden de forma colaborativa entre los interesados, bien en las reuniones presenciales hechas al efecto, bien a través de la comunidad que tienen establecida en nuestra plataforma Moodle.

Fem un café?

Esta iniciativa fue puesta en marcha por el profesor y traductor de valenciano, David Azorín, como un modo informal, dinámico y social de aprender y practicar esta lengua. Consiste en poner en común a gente con un mismo interés: aprender o practicar valenciano, y nuestra labor es favorecer esos espacios de encuentro entre ellos. Es una iniciativa que propicia aprendizaje, pero también red, y eso siempre beneficia a la organización.

Aquí se ha puesto en marcha para potenciar el aprendizaje y perfeccionamiento del valenciano, pero obviamente es aplicable a cualquier otro idioma y por qué no, a otras disciplinas.

Comunidades de aprendizaje

Se trata posiblemente de nuestra experiencia más sólida, tanto por el tiempo que lleva en marcha (es el 5º ejercicio que las incluimos en nuestro plan), como por los resultados que se están dando, en términos de aprendizaje y también de productos (entregables) que encontrarás en nuestro almacén de recursos.

Nuestras CoP  son, básicamente, grupos de profesionales expertos que trabajan (aprenden colaborativamente) en la elaboración de una guía, protocolo, recurso … determinado que luego ponen a disposición de la comunidad. Las características definitorias de las mismas las habrás visto en la receta del video anterior

Con relativa frecuencia nos piden que hablemos de ellas en otros foros, por lo que ya comienza a haber cierta “literatura”. Si tienes interés por conocerlas mejor, aquí puedes obtener mayor información o bien contacta con nosotros.

Proyecto Disraeli

A iniciativa de Rafa Lifante, este proyecto consiste en crear una cadena entre trabajadores que permita sacar a la luz sus destrezas y habilidades. De este modo, se pone en común un conocimiento que hasta ahora permanecía oculto, y se promueven las relaciones entre el personal de la institución.

adhesivo_disraeliDisraeli también está teniendo mucho recorrido, aunque es muy joven (se inició en Enero de 2014) y cada vez son más las instituciones interesadas. Fue premiado por el INAP en unas jornadas de innovación y recientemente acaba de ser premiado (te estoy dando la primicia) en la 5ª edición de los premios Cegos y Equipos&Talento en la categoría Formación y Desarrollo

En este artículo, podrás encontrar más y mejor información y, en todo caso, puedes contactar con nosotros en el departamento de formación de la diputación de Alicante y con mucho gusto hablaremos de Disraeli. Puedes visitar también su sitio de Facebook y de Youtube

Las diez cosas que debes saber

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Se trata de un proyecto puesto en marcha muy recientemente, dentro de este año 2015 y es tan sencillo como potente.

Son píldoras formativas en formato de PowerPoint, con una estructura determinada tanto en el aspecto formal como en el de contenido; en un número limitado de diapositivas hay que explicar una cuestión (receta) práctica sobre cualquier materia de interés en el ámbito público, con la peculiaridad de que son nuestros profesores colaboradores los que preparan los decálogos sobre los temas que dominan, para compartirlos de forma desinteresada en nuestro canal de Slideshare.

Trata de ser un repositorio abierto de contenidos, al servicio de quien le interese. Por cierto ¿quieres participar? ¿Nos haces alguna propuesta? La forma de hacerlo verás que es muy sencilla.

Pensamos que todos estos proyectos son innovadores, y clara expresión de lo que nosotros entendemos que debe ser la cultura innovadora. Hace un tiempo escribíamos un post bajo el título “Rasgos de la cultura innovadora” en el que intentábamos explicar nuestra manera de ser y actuar como equipo.

Y una última cosa; la clave de la innovación son (somos) las personas. La innovación es, más que nada, una actitud y una manera de entender lo público.

Nota: este post es el compendio de otro publicado por nuestra compañera Itziar Esteban en el blog del departamento, y de un breve artículo escrito a raíz de mi participación en unas jornadas de innovación en la Universidad de Murcia el mes pasado

TRES PREMIOS QUE NOS EMOCIONAN

INAP

De nuevo comparecemos ante todos vosotros para daros una buena noticia. Se trata de los 3 premios que acabamos de obtener del INAP, en la IV convocatoria de los premios a la calidad de la formación para el empleo en las administraciones públicas y que el viernes 13 de febrero se publicaban en el BOE. Estos premios, da carácter anual, establecen tres categorías, a saber:

  • Premio al mejor material didáctico en la formación para el empleo de las administraciones públicas
  • Premio a la innovación didáctica en la formación para el empleo en las administraciones públicas
  • Premio a las mejores actuaciones en la gestión de la formación para el empleo en las administraciones públicas

Estos premios van dirigidos a los promotores de formación para el empleo de las administraciones públicas, esto es: ministerios y organismos de la administración general del Estado, escuelas e institutos de formación de las comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos, mancomunidades y entidades locales que solas o agrupadas, tengan más de 200 empleados en plantilla, y también las organizaciones sindicales. Las bases de esta convocatoria permiten presentar una sola candidatura por categoría; por otra parte, un mismo proyecto solamente puede presentarse a una de las categorías.

Cuando se publicaron estas bases, estuvimos valorando qué presentar, pues son unos premios en los que ya hemos obtenido galardones en otras ocasiones. Sin ir más lejos, en la anterior convocatoria del año pasado obteníamos dos de ellos. Por eso, y pensando que teníamos buenos proyectos que compartir, optamos por presentar tres, uno por categoría, aún a pesar del esfuerzo añadido de preparar memorias, recopilar documentación, etc. Paso a continuación a detallaros un poco más, cada uno de los proyectos premiados:

1.- Materiales didácticos. Curso «Gestión presupuestaria on line. Conceptos básicos»

Se trata de los materiales de un curso on line, que impartimos a través de nuestra plataforma de teleformación, combinando el trabajo virtual con algunas clases presenciales (metodología blended learning).

Este curso responde a una iniciativa interna consistente en ir diseñando cursos elearning con los propios recursos de que disponemos, con profesores colaboradores internos y en la mayoría de los casos a partir de materiales ya elaborados para cursos presenciales. Se trata, por tanto, de un proyecto desarrollado exclusivamente con medios propios.

Curso_Gestión_Presupuestaria

La plataforma que utilizamos, una Moodle, es también gratuita y construida a partir de software abierto; los cursos diseñados son navegables desde cualquier dispositivo: ordenador, tableta, smartphone, etc. y con cualquier sistema operativo.

Los destinatarios de este curso son empleados públicos de los ayuntamientos de la provincia y de la propia diputación, adscritos a áreas económicas y/o que en el ámbito de su departamento, se encargan de la gestión económico-presupuestaria. Como su denominación indica, aborda los conceptos básicos presupuestarios.

Con independencia de la abundancia de referencias normativas, se ha intentado diseñar con un lenguaje muy sencillo y se intercalan muchos ejercicios prácticos para facilitar el aprendizaje.

2.- Innovación didáctica. Acción formativa «Gestionar la formación: el gestor 2.0»

gestor 20

Este curso se desarrolló durante 2013, utilizando la metodología de comunidades de aprendizaje. Conformaron esta comunidad un grupo de prescriptores de formación de los ayuntamientos de la provincia, junto con profesionales del propio departamento de formación de la diputación, y editaron el «libro blanco del gestor de formación«.

Recoge esta publicación las 10 competencias principales que debe poseer un buen gestor de formación; se identificaron también 10 comportamientos para cada una de ellas y se desarrolló una aplicación de autoevaluación, de tal forma que quien cumplimenta el cuestionario que se ofrece, recibe, de vuelta, un informe respecto a su grado de expertez en cada una de esas competencias.

Tan importante como el resultado, fue la metodología colaborativa: trabajaron de forma entusiasta con la moderación impecable de Manel Muntada, plasmando sus debates y resultados en una wiki.

Esta actividad ha ayudado mucho a cohesionar la red de gestores de formación de la administración local de la provincia de Alicante. Tan es así que, para 2015, está prevista una nueva CoP con los mismos profesionales (y esperamos que alguna nueva incorporación), para seguir trabajando en este asunto.

3.- Gestión de la formación. Proyecto «Reingeniería de procesos»

Este proyecto obedece a la necesidad de integrar en uno, todos los subsistemas de gestión de la formación: planificación de cursos, gestión administrativa, soporte tecnológico, etc., con los que veníamos trabajando. Se han redefinido todos los procesos de negocio y se ha diseñado un nuevo aplicativo interno que, como decimos, integra toda la gestión de la formación.

portalWiki

Se ha llevado a cabo únicamente con medios internos y ha sido el resultado de la participación de todos los profesionales adscritos al departamento de formación; hemos trabajado de manera colaborativa, plasmando en una wiki (FormaWiki) el resultado de los debates y los acuerdos respecto a los procesos.

Aunque el resultado es muy importante, queremos resaltar el aprendizaje obtenido durante el desarrollo del proyecto. De alguna forma, hoy en día, podemos afirmar que una parte importante de nuestro «saber hacer» se encuentra en FormaWiki.

Ni que decir tiene, que estamos emocionados con el resultado obtenido en estos premios. Nos abruma un tanto haber ganado en las tres categorías, pero también somos conscientes de que ello significa un espaldarazo importante y un elemento motivador para seguir trabajando con el mismo entusiasmo.

Por supuesto, estamos abiertos a compartir con quién se interese, el proceso y resultados de los tres proyectos; los que nos conocéis, sabéis de sobra que nos encanta conjugar el verbo compartir.

No quiero terminar el post sin felicitar muy sinceramente a los/as compañeros/as de otras instituciones que también han obtenido recompensa en esta convocatoria. Me refiero a los departamentos de formación de las diputaciones de Badajoz y de la direcció de serveis de formació de la diputación de Barcelona, a la EBAP (Escola Balear d´administració pública), al IAAP (Instituto Andaluz de administración pública), a la AEAT (Agencia estatal de administración tributaria) y a la AESA (Agencia estatal de seguridad aérea)

Q-EPEA Y LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

Q-epeaDeseo empezar este post pidiendo disculpas sinceras a los seguidores del blog por estos meses sin nuevas entradas. Tenía cosas que contar, sin duda, pero cuando el mundo 1.0 te exige mucha dedicación, acabas por abandonar tus sitios 2.0

 Esta semana pasada (13 y 14 de noviembre) he estado en Bilbao, compartiendo con los amigos de Q-epea la jornada que anualmente celebran por estas fechas para conmemorar la semana europea de la calidad. Este año la dedicaron a la gestión del conocimiento y me invitaron a participar contando nuestras experiencias al respecto sobre Comunidades de Aprendizaje y el exitoso Proyecto Disraeli. (En los respectivos enlaces os dejo información al respecto).

La iniciativa de crear Q-epea por parte de diversas administraciones públicas vascas, me parece encomiable. Han conseguido articular un sistema de coordinación para las cuestiones relativas a la calidad, que les permite debatir, compartir, en definitiva avanzar, en esta compleja realidad de implantar sistemas de calidad en el ámbito público; y lo han hecho desde una lógica de aprender unos de/con otros, potenciando la eficiencia. Mención expresa merecen, desde mi punto de vista, la bolsa de auditores que han creado, así como el sistema de certificación de cartas de servicio.

Ahora mismo, son ya 27 las entidades públicas adheridas, de muy diverso tamaño y condición, y un ejemplo claro de lo fácil que es compartir recursos; lo que no acabo de entender es por qué, siendo aparentemente tan sencillo, en ningún otro lugar (que yo sepa) hemos sido capaces de construir nada parecido.

DSCF3117Entrando ya en la jornada en sí, que -por cierto- se celebró en el incomparable marco del majestuoso palacio euskalduna (otro ejemplo de buena gestión pues, según me comentaron, está generando beneficios desde el primer día de su puesta en funcionamiento), tuve la suerte de compartir el programa ( y aprender) con/de relevantes profesionales de lo público:

Carlos Suso, del instituto andaluz de administración pública nos explicó su programa de evaluación de competencias de los directivos públicos de la junta de Andalucía, así como el atractivo proyecto de mentoring al que denominan «Tutores y Telémacos«. Tomamos buena nota de ello, en la medida que es una sugerente forma de poner en valor y rescatar el conocimiento organizacional. En los tiempos que hoy corren, en los que estamos convencidos de la potencia del aprendizaje informal, iniciativas de este tipo pueden ayudar mucho en la formación de las nuevas generaciones de directivos públicos.

Y desde el Gobierno Vasco, nos mostraron, de la mano de Juan Isasi, el espacio de aprendizaje compartido y trabajo colaborativo al que denominan Jakingune y que han incardinado en el ya conocido PIP (Plan de Innovación Pública).

Simón Mesanza, apoyado por algunos de los protagonistas que están viviendo la experiencia, nos relató el proyecto Aurrerabide, un sistema de formación-acción en gestión pública, patrocinado por el Instituto Vasco de Administración Pública, diseñado bajo la lógica EFQM, que, a buen seguro dará mucho que hablar y que ojalá sea copiado por otras instituciones públicas.

Participar en esta jornada me ha supuesto, entre otras cosas, un plus de motivación. 150 empleados públicos, hombres y mujeres al servicio de las administraciones públicas vascas, comprometidos/as con la ciudadanía, debatiendo sobre proyectos de mejora, preocupados por la excelencia e intentando compatibilizarla con la necesaria eficiencia en la gestión, dice mucho en favor de quienes nos dedicamos a lo público, tan denostados, por otra parte, en la calle.

No quería cerrar el post sin dejar un par de apuntes.

Una parte de este viaje, tenía que ver, además de con la jornada, con seguir trabajando en un atractivo proyecto que llevamos entre manos el IVAP, el IAAP y nosotros, y del que os daremos buena cuenta cuando esté un poco más avanzado … y hasta aquí puedo leer 😉

DSCF3151Y la otra cuestión tiene que ver con el placer de estar (aunque fuesen apenas 24 horas) en Bilbao, no sólo por lo preciosa que está la ciudad (que también), sino por los excelentes anfitriones que tuvimos y que son una buena muestra de ese saber hacer que tanto nos atrae del sector público vasco; me estoy refiriendo a Joseba, Fulgen y Juanjo del IVAP,  a Txus Imaz del Ayuntamiento de Vitoria,  a Íñigo Bilbao del de Getxo, y a tantos otros y otras que vamos conociendo en estos y otros eventos.

Muchas gracias por dejarme compartir con vosotros mis reflexiones

El cambio de paradigma de la formación

Hace ya más de un mes, tuve ocasión de participar en Barcelona en el CIEDO 2014, congreso de carácter internacional que, cada dos años, y desde 2010, viene congregando a profesionales de los ámbitos académicos, empresarial y de la administración pública que nos dedicamos (o nos preocupa) la formación corporativa y la gestión del conocimiento en las organizaciones, bien desde una perspectiva de estudio e investigación, bien desde la gestión propiamente dicha.

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Este congreso lo organiza el grupo EDO (Equipo de Desarrollo Organizacional) de la Universidad autónoma de Barcelona y la Generalitat de Catalunya a través del CEJFE (Centro de estudios jurídicos y formación especializada) y de la EAPC (Escuela de administración pública de Cataluña).

Aprovechando la convocatoria del congreso, estos centros formativos de la Generalitat, organizaron una actividad precongresual la tarde del 13 de Mayo, bajo el título de «Sesión de debate sobre el futuro de la formación corporativa y del aprendizaje en las organizaciones«, a la que tuve el honor de ser invitado. En el anterior CIEDO en 2012, también se programó una actividad parecida, en la que participé de forma telemática, a través de conexión por skype, pero este año he podido estar presencialmente, y estoy encantado de ello.

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Compartí mesa con Fulgen Aledo, subdirector de formación y selección del Instituto Vasco de Administración Pública, Juan Carlos González, subdirector de programas formativos de la administración local del INAP, Joaquín Gairín, catedrático de la UAB y director del grupo EDO, Jesús Martínez, responsable de formación directiva y nuevos programas del CEJFE, Laia Martín, responsable de aprendizaje electrónico del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña y Lluis Ràfols, jefe de servicio de formación continua de la EAPC, magistralmente moderados por Mireia Plana, jefa de sección de diseño y programas de la EAPC.

Ya desde unos días antes, y vía correo electrónico, estuvimos poniendo en común nuestra visión sobre el futuro de la formación, lo que nos sirvió para saber cómo íbamos a centrar cada uno nuestras breves intervenciones. Yo creo que coincidimos en lo básico, y es que efectivamente estamos ante un cambio de paradigma que tendría que ver con el paso de la formación al aprendizaje, o lo que es lo mismo, cambiar la mirada hacia las demandas que nos plantea el empleado público de hoy, y dejar de pensar únicamente en la oferta formativa formal que hacemos. De manera sintética, se apuntó lo siguiente:

  • – Gestionar el modelo actual de formación: está claro que debemos seguir haciendo formación formal, aunque ha de ser cada vez menos nuestra actividad nuclear. Si las tendencias no cambian, pasará a ser una tarea residual que, no obstante, hemos de resolverla con calidad metodológica en formatos de formación-acción e incorporando recursos 2.0
  • – Potenciar los espacios colaborativos: en el entorno de nuestras organizaciones hemos de ir creando espacios y redes de colaboración que permitan el intercambio y el aprendizaje entre pares. Es también nuestra función facilitar la creación de equipos innovadores y apuntamos el modelo de CoPs: comunidades de práctica y/o aprendizaje (grupos de trabajo en otras organizaciones), como un formato que está dando muy buenos resultados en lo que al aprendizaje colaborativo se refiere.
  • – Promover bancos de conocimiento: si estamos de acuerdo en el cambio de paradigma, compartiremos también la necesidad de ir creando repositorios de materiales en diversos soportes, que faciliten el aprendizaje autónomo de nuestros empleados. Por lo tanto cobraran nuevo valor en nuestras organizaciones nuevos roles de «curadores de contenidos» frente a los clásicos de profesor y/o tutor.
  • – Crear nuevos sistemas de acreditación de competencias: como ya venimos apuntando en foros de este estilo desde hace unos años, corremos el peligro (los departamentos de formación) de convertirnos en expendedores de diplomas, que cada vez tendrán menos valor, dado que únicamente atestiguan la participación de un empleado en una actividad formativa determinada; en el mejor de los casos pueden acreditar el «cuánto sabes», pero lo que necesitamos ahora es certificar la competencia en términos de «qué sabes solucionar»
  • – Intervención de la ciudadanía: si la misión de la administración pública en general es el servicio al ciudadano y la de nuestros departamentos en particular la de asegurar la calidad de esos servicios mediante la profesionalización permanente de los empleados públicos, es necesario incorporar la voz del ciudadano a la hora de establecer las necesidades formativas. Solo desde una actitud de transparencia y abiertos a la participación y colaboración de la ciudadanía, será posible cumplir con eficiencia nuestro cometido.

En cuanto al propio Congreso, que tuvo lugar los días 14, 15 y 16, además de tener la oportunidad de escuchar a conferenciantes de la talla de Joan Majó, Jane Hart, Tom Young o Sarah Cummings (no pude estar en la última de Karen E. Watkins), participé en el simposio 8. «Legado e impacto organizacional de las comunidades de práctica en la administración pública».

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En este simposio coordinado por José Luis Muñoz Moreno, tuve el privilegio de actuar como telonero de dos grandes profesionales, expertos en CoPs de los que tanto he aprendido a lo largo de estos años: Jesús Martínez, impulsor del programa «Compartim», referente primero cuando hablamos de comunidades de prácticas en el sector público y Dani Giménez Roig, que, con ese estilo tan suyo y con entusiasmo contagioso, las puso en marcha (y las mantiene) en la agencia de salud pública de Cataluña. Presenté una ponencia denominada «10 lecciones aprendidas sobre CoPs», en la que pretendo recoger la experiencia de estos 3 años que llevamos trabajando con esta metodología. Todas estas ponencias las encontraréis -de momento- en «formato papel» en el libro de ponencias del Congreso «Organizaciones que aprenden y generan conocimiento», y del desarrollo de la sesión, escribió, in situ, un buen resumen Josu Uztarroz en su blog que os situará perfectamente en los temas tratados.

Encuentros como éste, son oportunidades únicas de compartir inquietudes y proyectos con grandes profesionales. Se habla de aprendizaje informal en las salas, pero se practica en los pasillos, cafeterías y hoteles. Conoces a personas que hasta entonces sólo habías visto virtualmente y, en definitiva, son momentos privilegiados para el propio aprendizaje.

Os dejo las conclusiones

 

 

Rasgos de la cultura innovadora

En mi anterior entrada, os anunciaba la celebración de unas Jornadas de Innovación Pública en Málaga. Pues bien, ya de vuelta, en el blog profesional, he escrito unas líneas intentando hablar de los rasgos definitorios de nuestra manera de innovar. Dado que el público de uno y otro blog no son coincidentes, me permito replicarlo aquí

los cinco en Málaga. Premios

Los pasados días 31 de Marzo y 1 de Abril, hemos estado en Málaga, participando muy activamente en las Jornadas de Innovación en la Administración que el Ayuntamiento de la ciudad y el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) organizaron.

Me permito hablar de participación muy activa, pues como departamento de formación hemos tenido presencia en varios apartados:

Por un lado, recogiendo los dos galardones que habíamos conseguido en la última convocatoria del INAP de «Calidad de la Formación para el empleo» y de los que ya os hablé en su momento en otro post.

También estuvimos en la sesión de «8 buenas prácticas», toda vez que nos seleccionaron para que explicáramos nuestro modelo de comunidades de aprendizaje

 Pero lo que en realidad motiva escribir estas líneas, es que tuvimos doble presencia en la sesión de Pecha Kucha 20×20 de proyectos innovadores. El INAP seleccionó 14 ideas de las casi 30 recibidas, y entre ellas, las dos nuestras:

  • fem un café– «Fem un Café» de David Azorín, en la que sugiere una manera de aprender valenciano a partir de propiciar el encuentro entre personas que lo dominan con las que lo quieren aprender; con ello, está potenciando los ámbitos de aprendizaje informal, favoreciendo el establecimiento de redes de colaboración y creación de nuevos lazos interdepartamentales y de forma horizontal en nuestra Institución.
  • proyecto disraeli«Proyecto Disraeli» de Rafa Lifante, iniciativa que pone en valor el saber hacer, no necesariamente ligado al puesto de trabajo, de las personas de la organización, con el fin de que se conozca y se utilice. Lo que se consigue con ello, no es tanto un «repositorio» de habilidades que forman parte del conocimiento organizacional (que también) sino que se cohesione la organización con la creación de estas nuevas redes de colaboración. Por cierto, ésta recibió el primer premio, por votación de los asistentes

No quiero detallarlas más, pues he pedido a sus respectivos ideólogos que nos escriban un post cada uno relatándolas, de tal forma que los lectores de este blog obtengáis la información de primerísima mano.

Las iniciativas son distintas, evidentemente. Sin embargo, tanto la semana pasada hablando con ellos mientras preparaban las respectivas presentaciones, como viéndolas luego en Málaga, rumiaba sobre ellas e iba tomando conciencia de las enormes coincidencias en los valores que representan y que, quiero pensar, tienen que ver con la cultura corporativa de nuestro departamento, los valores que nos mueven y -por tanto- la propia concepción que tenemos sobre la innovación. Voy pues, a intentar explicar estos rasgos comunes:

– Sencillez: en ambos casos se trata de iniciativas muy potentes, pero realmente sencillas, sin alharacas tecnológicas. Si me permitís la expresión, son muy pedestres, van muy a ras de tierra, y ni siquiera van de abajo hacia arriba, sino que se crean por y para la base de la organización. Esta misma sencillez, las hace fortísimas en cuanto a su permanencia

– Viabilidad: en muchas ocasiones nos encontramos con ideas innovadoras muy imaginativas, pero que no pasan de ser eso, una idea. A veces los objetivos perseguidos son tan altos e inalcanzables, que devienen en inviables. Estas dos iniciativas no solo son viables, sino que ambas ya se han puesto en marcha. Por tanto ¿Qué mejor prueba de viabilidad?

– Eficiencia: desde mi punto de vista, innovación y eficiencia, deben conformar un binomio indivisible; es también muy frecuente encontrar ideas innovadoras que, para su puesta en marcha, precisan de grandes inversiones y recursos tecnológicos. Ello no las invalida, pero el valor que aportan es relativo. Tanto «Fem un café» como el «Proyecto Disraeli» son sencillamente a coste cero. Son fruto del esfuerzo personal de la gente implicada, y los recursos utilizados son siempre abiertos y gratuitos

– Transferibilidad: en un doble sentido. Por un lado porque, tal cual, pueden ser «copiadas» por cualquier otra organización, y por otro, porque, en ambos casos, son susceptibles de modificaciones y ajustes de tal manera que pueden aplicarse a cualquier otro ámbito. «Fem un café» ha nacido con vocación de favorecer el aprendizaje y uso del valenciano, pero puede aplicarse a cualquier otro idioma o al aprendizaje de otra materia. Disraeli puede aplicarse a cualquier organización, o usarse para conectar instituciones, o llevarse al ámbito escolar, por ejemplo … (alguna vuelta le estamos dando a estas variantes)

– Humanismo: no sé bien qué vocablo utilizar, pero lo que quiero plasmar es que son iniciativas pensadas y dirigidas a, por y para las personas. Piensan en personas y actúan sobre personas; no estamos pensando ni siquiera en puestos de trabajo. Están pues, más centradas en lo emocional que en lo racional. Son experiencias orgánicas que diría el amigo Manel Muntada

– Horizontalidad: ambas experiencias se ponen en marcha al margen de la jerarquía. No cuentan con ella más allá de los «permisos» pertinentes, y fomentan (ambas) la creación de redes entre iguales dentro de la organización; más allá del puesto de trabajo que ocupe cada uno, la jerarquía queda diluída en estas nuevas relaciones

– Dospuntocerismo: en ambos casos se parte de la premisa de personas colaborando, en horizontal, aportando cada uno al otro (a los demás) lo que sabe, su experiencia, y en actitud de aprendizaje mutuo. ¿No es (debería ser) ésta la esencia de los mundos 2.0?

– Aprendizaje informal: se dice, se insiste, e incluso se intenta demostrar empíricamente, que lo que sabemos, entendiendo por saber la capacidad que tenemos para resolver problemas de nuestro trabajo y de la vida cotidiana, lo hemos obtenido, en al menos un 80%, por vía informal. Pues bien, estas dos experiencias no harían sino crear las condiciones, fomentar un ecosistema, para que ese aprendizaje infomal se produzca.

– Equipo: Son ideas que han propuesto, a título individual, dos personas, sí; sin embargo, en ambos casos, el equipo del departamento las ha asumido como suyas, es decir, del colectivo. También esto es así, porque los propios autores sienten que su pertenencia a este equipo les faculta a ello. Cuando plantamos un árbol, o sembramos una semilla, su crecimiento depende de que hayamos ejecutado los pasos pertinentes en cuanto a la estación del año, forma de sembrar, herramientas utilizadas…. pero sabemos que su desarrollo quedará condicionado al terreno que hayamos elegido, sus nutrientes, el abono que tenga, los riegos pertinentes…., y ese lugar de cultivo es, tiene que ser, sin duda, el equipo. Os confieso que una de las cosas que más me han gustado (emocionado) de la estancia en Málaga a la que al principio me refiero, es que las personas con las que hemos interactuado, hablaban permanentemente de nosotros como grupo: el equipo de Alicante, la delegación de Alicante, la Diputación de Alicante…. Quiero pensar que, algo habrán percibido que a nosotros mismos se nos escapa, que hace que nos sientan así.

¿Se te ocurre algún otro rasgo que nos ayude a cerrar el decálogo?….¿Nos lo dices?….